Arancha Bonete, y su viaje con Pocholo

Comenzaste dubitativa, como no sabiendo donde te habías metido, pero poco a poco empezaste a sentirte más cómoda. Claro que tu relación con Pocholo te ayudó. Él te aportó eso que te hacía falta, comprensión, y tú comenzaste a florecer.
Pero luego comprendiste que Pocholo era Pocholo, y que no iba a cambiar. Obsceno, egoísta, simple (¡genial!). Y comenzaste a sufrir, y llorabas, y llorabas (sí, como aquella vez que te coronaron Miss playboy, ¿te acuerdas?).
En definitiva, nos supiste ofrecer tus encantos (y nosotros te lo agradecemos). Arancha, ¡vuelve pronto!
Publicado el 12 Enero 2008 – 8:00 am | por Seeker |

lector de feeds





















