
Especialmente, después de su maternidad. Es como si el llevar un niño dentro le ha hecho florecer aún más, luciendo un brillo especial, de esos que no se pueden imitar con ningún producto químico, porque la belleza natural es incompatible con el maquillaje químico.
En la foto que encabeza este post aparece en plenitud, con una sonrisa que nadie puede alcanzar, por mucho que la ensaye delante del espejo (una sonrisa natural es inigualable, especialmente, cuando es tan bonita).
¡Qué vuelva a las pasarelas, ya!
Publicado por Seeker en Modelos, Verónia Blume el 22 Enero, 2008





























